La limpieza del fondo y las paredes, la recolección de hojas, el agregado de la justa cantidad de bactericidas.
Hoy, gracias a los dispositivos de automatización, no hace falta estar pendientes de esas tediosas obligaciones para sumergirse en el agua: las piletas de ahora se cuidan solas. Limpieza.
Existen varios modelos de piletas autolimpiantes. Uno es el Caretaker. Utiliza la presión de la bomba de filtrado para proyectar chorros de agua a través de unas boquillas ubicadas en el piso de la piscina y, en una hora, cada centímetro de la pileta queda impecable.
Este sistema, cuya instalación debe ser prevista antes de construir, también ofrece la limpieza de hojas por succión (U$S 2.600 + IVA, para una pileta de 4 x 8 m., Construktiva). El limpiador automático Baracuda es otra opción. Adaptable a las distintas formas de piscinas, “camina” por el piso y las paredes de las piletas succionando la suciedad. Se instala con obra mínima, puede funcionar continuamente y, como no usa electricidad, puede emplearse aun habiendo bañistas (desde U$S 480 IVA incluido, Azul Marino).











Cargando...


